3 factores claves para alargar la vida de los neumáticos

3 factores claves para alargar la vida de los neumáticos

El buen estado de los neumáticos es un factor clave para garantizar una conducción más segura y adherida al asfalto. En este sentido, es muy importante llevar a cabo un adecuado mantenimiento tanto para reducir su desgaste y conseguir así aumentar su vida útil, como para mejorar las condiciones de seguridad de nuestro automóvil.

Este artículo recoge 3 aspectos cruciales para cuidar los neumáticos y maximizar su rendimiento. Gracias a ello, es posible hacer más kilómetros y disfrutar durante más tiempo de las cubiertas sin que la seguridad se vea afectada.

Los 3 aspectos fundamentales que hay que tener en cuenta

La presión

Mantener una correcta presión en los neumáticos del vehículo es primordial para evitar que se deformen. Y es que, si nuestros neumáticos no tienen la presión adecuada, comenzarán a deformarse de manera desigual, ya que el peso del automóvil no estará bien repartido.

Si la presión de los neumáticos es baja, el desgaste se producirá por los laterales. En cambio, cuando hay un exceso de presión, éste aparecerá por el centro. De cualquier manera, una presión errónea afectará al agarre, a la tracción y al frenado.

La alineación

La alineación de las ruedas puede verse alterada por distintos factores como un bache, un bordillo o subirnos a la acera. Si nuestras ruedas no están bien alineadas, los neumáticos se irán deteriorando, se incrementará su desgaste y también se verá afectada la dirección del coche. Además, nuestro bolsillo también se resentirá porque aumentará el consumo de carburante.  

Cada vez que cambiemos los neumáticos es aconsejable que realicemos la alineación. De este modo obtendremos un mejor rendimiento, mejores prestaciones en seguridad y confort.

Conducción eficiente

Para conseguir alargar la vida de los neumáticos, debemos  adoptar una conducción eficiente y suave. Así, evitaremos, en la medida de lo posible, todo los obstáculos o baches que podemos encontrar en el camino. Si la conducción es más agresiva, con acelerones y frenadas bruscas, el desgaste de los neumáticos es mayor, al igual que el consumo de carburante.

El correcto estado de los neumáticos nos permitirá una conducción más segura y estable, además del doble ahorro económico, al alargar su vida y no tenerlos que reemplazar con tanta frecuencia y al consumir menos carburante.

Además, si queremos un extra en seguridad, podremos cambiar las cubiertas en invierno y en verano. Así, evitaremos que la goma del neumático de verano se endurezca con la bajada de temperaturas y pierda adherencia, o que la de invierno resulte demasiado blanda para las altas temperaturas.