5 consejos para conducir por carreteras de montaña

5 consejos para conducir por carreteras de montaña

Las vacaciones de verano están muy cerca y quizás estés pensando escaparte unos días a zonas de montaña. Si éste es tu caso, presta especial atención porque hoy queremos ofrecerte algunos consejos para conducir por carreteras de montaña.

Los paisajes que ofrecen estas carreteras y caminos de montaña son increíbles, pero entrañan una serie de riesgos añadidos debido a los kilómetros de curvas, pendientes o cambios de rasante que recorreremos. Por ello, nuestra conducción debe de ser distinta a la que hacemos con normalidad y tendremos que estar más alerta a la carretera.

Así, por ejemplo, los cambios bruscos en las condiciones meteorológicas, que se pueden traducir en fuertes precipitaciones en forma de lluvia o granizo, pueden provocar que las carreteras estén resbaladizas, que nuestro vehículo vehículo pierda adherencia y que se reduzca la visibilidad.

Si vas a conducir por carreteras de montaña, estos son los 5 consejos que deberás poner en práctica.

Pon a punto el coche antes de iniciar el viaje

Como siempre, antes de iniciar cualquier viaje, lo primero que debemos hacer es revisar que todos los elementos del vehículo están en perfecto estado, y más cuando recorremos carreteras de montaña. Y es que, este tipo de trayectos desgastan mucho más el coche que viajar por carreteras convencionales.

Visita tu taller de confianza para que revisen el estado de los neumáticos, los frenos, o el funcionamiento del limpiaparabrisas, entre otras cosas.

Modera la velocidad y adáptala a las circunstancias de la carretera

En las subidas por carreteras de montaña es muy importante que lo hagas a una velocidad moderada y constante y evites, en la medida de lo posible, tocar el freno. De esta manera, reducirás el consumo de combustible y el motor sufrirá menos.
Cuando bajamos por un puerto de montaña, también será importante mantener una velocidad moderada y constante, dejando actuar al freno motor y alargando así la vida de nuestras pastillas de freno. Evita poner el coche en punto muerto, ya que podría tomar demasiada velocidad y podríamos perder el control del vehículo.

Presta especial atención a las curvas

Durante el trayecto en el viaje hacia la montaña, recorreremos muchos tramos con curvas muy pronunciadas. Si son cerradas, lo aconsejable es que cambiemos de marcha para tomarlas mejor y dejemos actuar al freno motor. Si las curvas son amplias, será más adecuado que utilicemos los frenos antes de tomar la curva.

Cuidado con los adelantamientos

Es muy probable que muchos tramos de la carretera no estén bien señalizado, que requieran mantenimiento, y que tengamos que sortear pequeños baches u obstáculos por el camino, como piedras o rocas que se hayan desprendido de las montañas. Además, la mayoría de las carreteras son de doble sentido, por lo que tendremos que extremar las precauciones a la hora de realizar adelantamientos, sin invadir el carril contrario, y teniendo todas las garantías de que realizamos adelantamientos seguros.

Sé precavido

Ser precavido nunca está demás. Y es que, cuando realizamos un viaje en coche hacia la montaña nunca sabemos a qué tipo de imprevistos imprevistos nos vamos a tener que enfrentar. Por ello, es conveniente que no olvidemos una serie de cosas, como por ejemplo las cadenas para las ruedas, por si nos encontráramos con nieve o hielo, un pequeño botiquín para pequeñas curas, algo de agua para estar bien hidratados, ropa de abrigo para no pasar frío, alguna linterna por si tuviéramos que emprender alguna marcha de noche, o cargadores para el teléfono móvil.