Conducción segura en carreteras secundarias

Conducción segura en carreteras secundarias

Por todos es sabido que durante el periodo estival, así como en Navidad, el número de desplazamientos en coche alcanza su cifra cumbre en comparación con el resto del año. Lamentablemente, este aumento de desplazamientos se ve reflejado también en la cantidad de reconstrucción de accidentes de tráfico que se realizan, al ser también una fecha cumbre en cuanto a la sucesión de accidentes.

Este elevado número de accidentes tiene lugar, sobre todo, en las carreteras secundarias de nuestro país. Tal es así que en los últimos días hemos visto tweets como el siguiente, de la Dirección General de tráfico:

5 consejos a la hora de circular por carreteras secundarias

Dadas estas cifras, en esta ocasión ponemos el foco en unos sencillos consejos prácticos aplicables a la hora de circular por este tipo de carreteras, que si bien son muy simples, pueden tener una gran repercusión en la conducción segura.

  • La distancia de seguridad: A la hora de conducir por este tipo de vías los imprevistos que pueden hacer que un coche dé un frenazo se multiplican, por lo que es fundamental mantener una correcta distancia de seguridad, que permita una frenada segura en caso de que el vehículo que nos precede efectúe una frenada de emergencia.
  • Las distancias laterales: Lo ideal es circular lo más cerca posible del margen derecho, ya que así estaremos lo más lejos posible del vehículo que se cruza. No obstante, en ningún caso se deberá pisar la línea que delimita el carril, ya que en estas vías es muy habitual encontrar personas a pie, ciclistas, u obstáculos en el arcén.
  • Los adelantamientos: La maniobra más peligrosa que se puede efectuar en una carretera secundaria o convencional es el adelantamiento de un vehículo. Antes de realizar esta maniobra se ha de calcular bien la distancia, la velocidad y las condiciones de la vía en el momento del adelantamiento. Y sobre todo tener en cuenta que ante la duda de adelantar, siempre será mejor esperar que jugársela.
  • La luz de cruce: La normativa española obliga a llevar encendida la luz de cruce en circunstancias de visibilidad reducida, de noche y cuando se den condiciones meteorológicas adversas. No obstante, conviene tener en cuenta que estas luces sirven tanto para ver como para ser vistos, por lo que llevarlas prendidas durante el día es una buena práctica, especialmente en épocas de tantos desplazamientos. Ni que decir tiene que la revisión del correcto funcionamiento de las luces del vehículo debe ser algo rutinario antes de emprender un viaje.
  • La anticipación, fundamental: Lo mejor para evitar accidentes de tráfico, no solo ya en estas carreteras sino en todo tipo de conducción, es adelantarse a los acontecimientos y prever las acciones de los coches que nos rodean. Para ello lo mejor es reducir la velocidad y aumentar la precaución en el momento que se atisben curvas cerradas, peatones o ciclistas en la vía, así incorporaciones o cambios de rasante.

Conducir seguro en carreteras secundarias