distracciones al volante

Distracciones al volante

De una manera u otra, las distracciones al volante están siempre presentes en el día a día de la conducción. En la mayor parte de los casos, los conductores no son conscientes de muchas de ellas, pero en otras ocasiones se trata de minificar el posible impacto que pueda tener sobre nuestra seguridad en la carretera.

A través de este artículo trataremos de llevar el foco sobre aquellas distracciones más comunes y que mayor impacto tiene sobre la conducción.

Identificar correctamente las distracciones

Es normal que conforme un conductor vaya tomando más experiencia la volante se vaya sintiendo más seguro y relajado. En mucho casos, esta relajación conlleva a una disminución del nivel de atención y alerta sobre el hecho de conducir. Por este motivo, es importante poner énfasis sobre el hecho de identificar correctamente las posibles distracciones al volante.

Para facilitar esta tarea, la DGT tiene un documento muy sencillo que permite tener una visión general sobre los principales puntos de distracción. Una copia de dicho documento puede descargarse en formato pdf en el siguiente enlace: distracciones al volante.

Distracciones al volante

Entre las distracciones más comunes podremos señalar las que presentamos a continuación.

La compañía dentro del vehículo

En muchos casos, los trayectos se hace con compañía dentro del vehículo y es habitual que se hable durante el transcurso del recorrido. Todo esto entra dentro de una pauta de normalidad. Sin embargo, en muchos casos nuestro interlocutor nos exigen un mayor interés o incluso aseveraciones y comentarios que nos obligan a desviar la atención de la carretera y de la conducción en general. Aunque son gestos cotidianos, tienen una importancia decisiva sobre la seguridad al volante y conviene identificarlos con claridad.

En otras ocasiones, el estado de ánimo de nuestro acompañante puede no ser el mejor y transmitirnos esa tensión. En estos casos, debemos hacer entender a la otra persona que está interfiriendo sobre nuestra conducción y pedirle que rebaje esa tensión, o que cambie de tema.

El uso de sistemas de navegación (GPS)

Desde los tradicionales GPS, hasta los modernos smartphones que incluyen sistemas de navegación como Google Maps o el sistema de mapas de Apple, representan un riesgo potencial si no se usan adecuadamente. Es fundamental tomar conciencia de que no podremos operar manualmente con estos terminales durante la conducción; si no que lo haremos antes de iniciar nuestro viaje. Si durante el trayecto necesitamos manipular estos dispositivos, deberemos buscar un lugar en el que detenernos completamente para realizar las gestiones necesarias.

Además de esto, es importante tomar conciencia de que, aunque estos dispositivos tengan grandes pantallas, no deberemos desviar nuestra visión de la carretera. Las instrucciones de voz deben ser lo bastante precisas como para poder guiarnos si necesidad de refuerzo visual.

El teléfono móvil

Se trata de otro gran clásico de nuestros días. Este terminal se ha hecho tan imprescindible que ha entrado dentro de los patrones de conducción de muchos conductores. Debemos recordar que es obligatorio el uso de un sistema de manos libres.

Según señala la DGT, hablar más de 3 minutos a través del manos libre hace que los conductores dejen de percibir con claridad el 40% de las señales de la vía, aumentándose además el tiempo de reacción ante posibles imprevistos.

Comer y beber dentro del automóvil

Como sabemos, a la hora conducir, las dos manos deben ir siempre al volante. A la hora de hacer una de estas acciones (comer o beber), una de nuestra manos abandona la conducción y es la otra la que debe de hacer la tarea de las dos. Por otra parte, se incluye un elemento más de distracción que hace que desviemos buena parte de la atención a la acción secundaria que realizamos.

Se trata de una acción que puede ser considerada como una conducción negligente. En este tipo de casos la solución es sencilla, buscar un lugar en el que detenerse, comer y/o beber adecuadamente, y seguir con nuestro camino.

Fumar al volante

Fumar un cigarrillo al volante es una acción que además de conllevar mucho de los puntos indicados en en el apartado anterior, incluye una nueva distracción. Cuando un conductor fuma existe el riesgo de que las colillas puedan caer dentro del coche, ya bien sea sobre nosotros mismos o sobre la tapicería.

En estos casos, toda la atención se fija al lugar en el que haya podido caer la ceniza, así como a valorar el impacto de la mismas y la forma en que retirarla. Siempre es posible esperar a llegar al final de nuestro trayecto para fumar ese cigarrillo. En el caso de viajes largos, lo mejor siempre es realizar paradas cada 2 horas o 200 kilómetros, tiempo más que suficiente para descansar unos minutos, comer y beber, así como fumar un cigarrillo en el caso de los fumadores.

Combatiendo las distracciones al volante