La importancia del limpiaparabrisas

La importancia del limpiaparabrisas

En torno al 90% de la información que nuestro cuerpo percibe cuando efectuamos la conducción consiste en estímulos visuales. Partiendo de esta premisa, la importancia de poder ver, y ver bien, en nuestro vehículo es absolutamente primordial. Sin embargo, no es difícil encontrar coches o vehículos cuyos limpiaparabrisas dificultan esta visión contribuyendo a que aumenten las probabilidades de sufrir un accidente de tráfico.

El 80% de los accidentes de tráfico que se dan en España tienen lugar cuando las condiciones de visibilidad son reducidas. De esta cifra, en los siniestros donde se lamentan víctimas mortales, casi el 20% tenían la lluvia, la nieve o la niebla como circunstancias añadidas al accidente. Con toda esta información… ¿Reciben los limpiaparabrisas la atención el cuidado que merece una pieza fundamental en la seguridad de nuestro vehículo?

¿Cuándo se debe cambiar un limpiaparabrisas?

La importancia del limpiaparabrisas

Unas escobillas de limpiaparabrisas de buena calidad pueden durar hasta un año. Un dato que muchos conductores ignoran y pasan por alto, llegando a pasar varios años entre una sustitución y otra.

Unos limpiaparabrisas en mal estado pueden ocasionar diversos disgustos cuando aparecen rayas, surcos de suciedad o comienzan a generar ruidos al funcionar. En circunstancias adversas como la lluvia, el granizo o la nieve, estos elementos son el mejor aliado de la visibilidad, y por consiguiente, la seguridad al volante.

La mejor época para efectuar el cambio de limpiaparabrisas es el otoño, ya que es habitual que estas gomas se cuarteen o se dañen durante el verano y sus altas temperaturas, y comiencen a dar la cara los defectos con las primeras lluvias.

4 consejos para alargar la vida de los limpiaparabrisas

A pesar de ser recomendable sustituirlos anualmente, algunos consejos pueden ayudar a prolongar la calidad y la vida de las escobillas de los limpiaparabrisas.

  • Un elemento más de la limpieza: Es recomendable incluir los limpiaparabrisas dentro de la rutina de limpieza del vehículo. Basta con pasar un paño húmedo cuando se llegue a esta zona. En ocasiones, un algodón con un poco de alcohol puede ser una buena práctica.
  • Evitar productos químicos: Más allá del agua y el alcohol, conviene ser prudente a la hora de usar productos químicos en la limpieza, ya que podrían dañar la goma, reduciendo así la vida útil del limpiaparabrisas.
  • Que no falte anticongelante: Especialmente en las zonas más gélidas o donde el frío se hace notar, conviene mezclar el líquido del limpiaparabrisas con un poco de anticongelante, esto ayudará a que no se forme hielo en el cristal que pueda dañar las gomas.
  • No usarlo para quitar el hielo: Siguiendo con el ejemplo de zonas gélidas, si el cristal del vehículo está congelado, conviene no accionar el limpiaparabrisas bajo ningún concepto para quitarlo, ya que lo único que ocurrirá será que se romperán las gomas.

Los limpiaparabrisas son un elemento fundamental en la visibilidad a la hora de conducir y deben acaparar la atención que se merecen. A fin de cuentas pueden ser una de las causas más subsanables y evitables a la hora de acometer la reconstrucción de accidentes de tráfico.