reconstruccion de accidentes

¿Cuáles son las enfermedades que te incapacitan para conducir?

En la reconstrucción de accidentes de tráfico las condiciones climáticas, de la carretera y del vehículo se consideran causantes de un gran número de accidentes. Sin embargo, según datos de la DGT, las condiciones físicas y mentales del conductor inciden en el 90% de los accidentes en España. Conducir es una actividad integral que requiere de una combinación de factores orgánicos y mentales que deben estar en perfecta sincronía. Aunque no lo percibimos conscientemente, durante la conducción se producen una serie de actividades al unísono que demandan de un óptimo estado físico y mental.

La respuesta ante estímulos sensoriales, la sincronización física, así como la capacidad de atención, son elementos cruciales en la conducción. Junto a los conocimientos de las leyes de tráfico y la capacidad de conducción segura de un vehículo, la DGT debe determinar la aptitud integral para conducir.  Para ello, realiza una serie de pruebas médicas y psicofísicas que determinan el estado físico o mental del conductor.


La condición física y mental del conductor

El Real Decreto 818/2009 establece las condiciones mínimas que deben tener los conductores que solicitan un permiso de conducir en España. En estas disposiciones se establecen las actitudes y aptitudes que debe tener una persona que quiera obtener un carnet de conducir en sus diferentes grados. 

Un conductor debe demostrar que posee una condición idónea para la conducción segura mediante las siguientes pruebas:

  • Capacidad visual y auditiva
  • Sistema locomotor, cardiovascular, renal y respiratorio
  • Trastornos hematológicos, metabólicos y endocrinos
  • Sistema nervioso y muscular
  • Trastornos mentales y de conducta
  • Aptitud perceptivo-motora

Estos exámenes arrojan resultados que pueden limitar el permiso de conducir, establecer condiciones específicas o incapacitar al conductor para obtener una licencia.


Enfermedades incapacitantes

Tras la evaluación médica, los especialistas en medicina vial pueden determinar que un conductor puede estar inhabilitado totalmente para la conducción. Todo ello pueden suponer unos gastos médicos. Dentro del abanico de enfermedades que incapacitan para la conducción, las más comunes son:

  • Enfermedades oculares que impiden la visión parcial o total, monocular o binocular. Enfermedades degenerativas de agudeza, campo visual,  y sensibilidad al contraste superiores a límite máximo.
  • Hipoacusias con grados superiores al 45%.
  • Enfermedades que impiden la posición sedente, manejo de controles del vehículo y tallas inferiores a la mínima.
  • Arritmias, bradicardias y taquicardias con síncopes.
  • Anemia, leucopenia, trombopenia, poliglobulias, leucocitosis y trombocitosis graves.
  • Nefropatías graves.
  • Disneas y trastornos pleurales, diafragmáticos o pulmonares. Apnea o disnea relativas al sueño.
  • Enfermedades metabólicas incapacitantes.
  • Enfermedades mentales que produzcan pérdida de la conciencia, estados catatónicos o crisis convulsivas.
  • Delirium, demencia, amnesia, esquizofrenia o episodios psicóticos graves.
  • Cualquier enfermedad física o mental causada o relacionada con el consumo de psicotrópicos, estupefacientes, opiáceos y/o bebidas alcohólicas.
  • Las enfermedades que requieren de medicación que altere los estados de conciencia, inductoras del sueño o perturbadoras de la actividad psicomotora.

Conducir es una responsabilidad compartida en la que podemos poner en riesgo nuestra seguridad y la de los demás. La reconstrucción de accidentes, gracias a profesionales peritos de Huelva y resto de España, ha demostrado que algunos conductores no prestan la debida atención a su condición médica para conducir adecuadamente. Si pensamos que podemos padecer alguna enfermedad que pueda incapacitar para la conducción, debemos consultar a nuestro médico y que evalúe nuestra aptitud.