El peligro de conducir deshidratado

El peligro de conducir deshidratado

¿Has pensado alguna vez en todas las actividades que haces simultáneamente cuando conduces? Conducir es un acto de suma complejidad. Se requieren que funcionen en perfecta sincronía la vista, el oído, manos, pies y en general, tu mente y tu cuerpo entero.

Mientras conducimos, debemos prestar atención al mínimo detalle: Un coche que está por salir de un garaje, un niño que juega a la pelota en un parque cercano, un peatón que planea cruzar la calle, el semáforo cambiando de verde a amarillo y cientos de cosas más, que a veces pasan al unísono.

Es precisamente, por esta serie ilimitada de variables, que nuestra atención al conducir debe estar más allá del 100%.Alteraciones en los reflejos corporales, ante situaciones imprevistas durante la conducción, puede ser la diferencia vital a la hora de evitar accidentes.


La importancia de conducir hidratado

Mundialmente, se han establecido normas básicas para evadir las distracciones y/o lentitud en los reflejos, como lo son conducir bajo efectos del alcohol o drogas, usar el teléfono móvil, desperfectos en nuestro coche y otras de igual importancia a la hora de conducir.

Sin embargo, existe un elemento que no solemos tomar en consideración: El efecto de la deshidratación al conducir.La deshidratación, es una alteración del funcionamiento del cuerpo humano. Las consecuencias, son tan leves como un pequeño dolor de cabeza o tan graves como la pérdida de la consciencia, a veces, de manera imprevista.

Uno de los primeros efectos es el desgaste celular, por lo que el cerebro lo compensa mediante la reducción significativa de los signos vitales como la respiración, el pulso y la actividad nerviosa.

Esta disminución, produce que la recepción de estímulos y su consecuente respuesta, sea más lenta y por ende, nuestros reflejos sean mucho más lentos. Por ejemplo, el tiempo de frenado ante un obstáculo en la carretera puede tardar unos milisegundos más y ser causantes de una colisión.

La Loughborough University de Inglaterra, realizó un experimento en el que se sometió a conductores, bajo estados de deshidratación, a conducir un simulador por 2 horas, se le presentaban una serie de obstáculos imprevistos en la vía. Luego del experimento, se comparó el número de incidencias en el conducido y el resultado fue similar al de aquellos conductores con alta intoxicación etílica.


¿Cómo saber si estamos deshidratados?

Además de la respuesta obvia de la sensación de sed, hay una serie de síntomas que pueden llevarnos a pensar que estamos deshidratados, entre los más evidentes están:

  •  Sed Intensa
  • Sensación pegajosa en lengua y boca
  • Dolor de Cabeza
  • Fatiga
  • Irritabilidad
  • Mareo o vahído

La manera más efectiva de combatirla es permanecer en reposo, mientras consumimos líquido. Beber agua es lo más indicado, también se puede beber otro tipo de bebidas isotónicas con bajo contenido de azúcar y se debe evitar al máximo el consumo de bebidas con cafeína.

Del mismo modo que no conducimos bajo efectos del alcohol o no usamos el móvil, debemos actuar responsablemente y no conducir deshidratados.